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De Cannes al Kilómetro 0 Porteño sin Escalas

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De Cannes al Kilómetro 0 Porteño sin Escalas
"Cine y resistencia 📽️

La sala del Gaumont colmada como en los tiempos gloriosos del cine vespertino y de la liturgia devocional de la pantalla grande, habrá arrancado alguna lágrima de nostalgia en algún cinéfilo/a de la tercera edad (sobreviviente quizás del circuito alternativo setentista de la Nouvelle vaghe, el realismo socialista y las travesuras del Sundance yanqui.
No obstante, la propuesta que ofreció el Cine Club Núcleo, casi simultánea con su Presentación en la Selección Oficial en Cannes el Festival más prestigioso de Europa -dicen los que saben- fue «Amarga Navidad» la última película de Almodovar que, como es sabido, perdió su pétreo nombre de pila al transformarse en un director de culto.
Como cuadra a tan codiciada condición el film es básicamente auto referencial y explora los avatares existenciales y relacionales de los personajes principalmente femeninos (una constante en la filmografía de Don Pedro) en función de las trabas de un guion que Leonardo Sbaraglia, claramente un alter ego gay del Dire, intenta cerrar para su próxima producción cinematográfica.
El problema es que Almodovar trata a todos los espectadores como participantes del culto de su personalidad y de sus conflictos creativos, aunque pone en boca de Elsa (Bárbara Lennie) su alter ego femenino, una lúcida definición del cine de culto «…que no interesa a la mayoría, pero convoca a seguidores incondicionales.
Evidentemente el cineasta se siente muy cómodo traspalando a sus agobiados personajes sus contradicciones de modo que durante cerca de 90 minutos el público asiste a una especie de terapia colectiva en secuencias fragmentarias que no logran componer los exuberantes contrastes visuales y cromáticos de los espectaculares sitios turísticos de la Península.
En los 15 o 20 minutos finales la trama se encuentra con el sentido o sinsentido argumental que propone el filme: a partir de la módica autocrítica que Almodóvar pone en boca de Mónica (Atiana Sánchez Guijón) quien le espeta a Raúl (Sbaraglia) «estás siendo complaciente contigo mismo»
Quizás Almodovar siempre lo ha sido, pero bajo el paraguas temático del destape español de los 80s y de la revolución Queer de los 90s que acaso, tres décadas después, empiezan a emitir cierto tufillo rancio para el trasgresor olfato de las nuevas generaciones. Recomendable para almodovarófilos.

El Dire con las chicas Almodóvar, ya crecidas y los actores fetiches

Nota y fotos Oestiario Zoo