Septiembre de 2026 se abre con el Sol en Virgo y, también a mitad de mes, sigue sosteniendo esa misma energía del elemento tierra que nos invita a ordenar, depurar y devolver Intención a lo cotidiano.
Los amantes de la astrología sabemos que es un mes súper importante, porque la Luna nueva en Virgo (11 de septiembre) nos coloca en un viaje de seis meses, ideal para ordenar prioridades, mejorar hábitos, depurar rutinas y abrir un nuevo ciclo de compromiso personal. No es un mes de gestos grandilocuentes, sino de inteligencia práctica: revisar hábitos, afinar rutinas,
cuidar el cuerpo y poner belleza en lo útil. El arquetipo virginiano activa una mirada más selectiva y consciente, muy valiosa para distinguir entre lo urgente y lo verdaderamente importante.
Durante buena parte del mes, los signos de tierra —Tauro, Virgo y Capricornio— sentirán que el universo los favorece para materializar, concretar y tomar decisiones con serenidad.
También Cáncer y Escorpio, por afinidad elemental, encontrarán en esta energía una base emocional más estable. A partir de la segunda quincena, el ambiente se vuelve menos reactivo y
más estratégico: el Sol en Virgo nos recuerda que el progreso real no siempre hace ruido, pero sí deja resultados. Es un tránsito ideal para volver a una versión más ordenada, elegante y eficaz de una misma.
El 10 de septiembre Venus ingresa en Escorpio, amor se pone intenso y filoso y junto a Mercurio en Libra puede lograr expresarse sin tanto drama. Pero atención el 13/14 de Septiembre
tendrán noticias o verdades que pueden transformar tu punto de vista. Marte sigue encendiendo las aguas en la cocina de Cáncer permanecerá en este signo hasta el 28 de septiembre, cuando
entrará en Leo. Durante estas semanas cambia de manera notable nuestra forma de actuar, defender nuestros intereses y perseguir aquello que queremos, porque Marte representa el
impulso, la iniciativa, el deseo, la capacidad de lucha y nuestra manera de responder cuando encontramos oposición. Por eso, cuando Marte entra en Cáncer, muchas de nuestras acciones
pueden estar motivadas por aquello que sentimos. Podemos tener mucha energía para cuidar una casa, atender cuestiones familiares, solucionar problemas domésticos, proteger nuestros recursos
o defender a alguien cercano, mientras que en otros casos puede aumentar la necesidad de construir seguridad de una forma mucho más concreta.
El 11 de Septiembre Urano comienza su retrogradación en Géminis: enfoques inusuales y que invitan a la reflexión, conversaciones profundas y enriquecedoras. Júpiter continúa abriendo
su paso a Leo, especialmente el 28 cuando haga aspecto con la Luna terminará una etapa. Equinoccio y Sol en Libra el 22-23 de septiembre nos invita a encontrar niveles de acuerdos
y vínculos que reestablezcan nuestro ser.
La Luna llena: será el 26 de septiembre y se encontrará en Aries y esta fase lunar llega apenas después del equinoccio de primavera del día 23. Esta luna llena, conocida popularmente
como la Luna de la Cosecha por la tradición de los pueblos originarios de América del Norte —que en esta época del año recolectaban maíz, calabazas y otros cultivos aprovechando su luz
intensa—, señala el cierre de un ciclo de seis meses vinculado a la energía ariana que había comenzado en Marzo. La Luna marca un recorrido emocional muy revelador este septiembre:
comienza en Aries, atraviesa la mitad del mes en Escorpio y cierra en Tauro. Ese viaje describe, casi a la perfección, el arco colectivo de estas semanas: empezamos con impulso y necesidad de
resolver deprisa, pasamos por una mitad de mes más intensa, introspectiva y transformadora, y terminamos buscando calma, seguridad y placer sencillo.
SILVIA.C.MILOS Astróloga y Trainer