
En el bar temático-político El Pulqui de la calle Entre Ríos 484 se realizo el martes 25/2 ppdo. el conversatorio «La cripto estafa: Milei en su laberinto”. organizado por la AM 530 radio de las Madres del que participaron los reconocidos analistas. económicos ..Martín Burgos. Amado Boudú y Valentina Castro para referirse al sorpresivo, por lo extravagante, escándalo de la criptomoneda fantasma L$ibra.
El tuit presidencial en la noche de San Valentín -anticipaban los contertulios- desencadenó un escándalo sin precedentes que intentaremos develar a partir del análisis del libro “Criptomonedas. Un desafío al Estado y a los Bancos” de Martín Burgos y Sofía Scasserra que echa nueva luz sobre el nuevo mundo liderado por la alianza entre el capital financiero y las grandes plataformas globales.
Martín Burgos remarcó la diferencia entre las cripto-monedas surgidas al calor de la crisis de 2008 como un desafío a los salvatajes de los bancos por parte de los estados nacionales y las meme-coins o shit-coins que cualquiera puede lanzar con la imagen de memes virales a través de las plataformas piratas, medios de pago fraudulento de los video-games y escaneos de iris.
Señaló además que la boutade de Milei se basó en su obsesión por eliminar el Peso argentino y al no tener dólares para su reemplazo intentó esta lamentable jugada que vamos a pagar entre todos ya que los abogados globales no litigarán contra el Presidente «Que es un pelagatos» sino contra el Estado argentino.
Sin desconocer la rigurosidad del análisis y la clarividencia acerca de las consecuencias políticas y judiciales en el corto y mediano plazo vaticinadas por los tres disertantes, tememos que, dada la vertiginosa agenda de la desazón argentina, cuando se publiquen estas líneas, el affaire tenga un incómodo tufillo a historia antigua.
En tal contexto es lícito intentar un análisis más abarcador del dédalo Mileista para cuya salida antes de ser devorado por el monstruo del capitalismo salvaje que él mismo ha conjurado, no parece contar con el hilo de Ariadna ,
Para esta óptica centrada antes bien en la geopolítica y la economía multi lateral solicitamos el auxilio de un artículo de la Editorial Perfil de Jorge Fontevechia, quién, como se sabe se tiñe las canas pero no usa peluca:
Trascribimos los principales párrafos sin modificaciones para el juicio del lector informado e incorporamos a continuación nuestros opinables comentarios:
«Los distintos gobiernos argentinos del último siglo y el actual siempre han tenido algo en mente: la particularidad del país. Particularidad que se explicaba por medio de la comparación de la “europea” Capital Federal versus las diferentes ciudades capitalinas de la región»
» En verdad si uno analiza diferentes estudios económicos, Argentina (a pesar de algunas crisis) llevaba la delantera en ciertos aspectos en la región, y ello le permitía al nacionalismo estar a flor de piel».
«En política internacional, Argentina siempre ha optado por ser neutral: «no alineada” a ningún otro Estado potencia. O, en el mejor de los casos, mantener relaciones con ambos Estados, a diferencia de países como Brasil que durante el siglo XX ha intentado mantenerse cerca de los Estados Unidos».
«Ho,y como en el siglo XX ; se habla de dos categorías abstractas: Sur Global y Norte Global. (EE. UU. y países potencias europeos : algo tangible sería la OTAN). El Sur Global, son todos los países “en vías de desarrollo” latinoamericanos, africanos y asiáticos.
Aunque no esté estrictamente en el sur y no se perciba como tal, China intenta ser el portavoz y el defensor del Sur Global. “Estados Unidos quiere sacar a China de la región usando al FMI”
sostiene el artículo.
«Esta dicotomía es bastante simplista. No sólo que hay países que mantienen un pie en el “Norte” y otro en el “Sur”, sino que los Estados Unidos y China tienen una relación comercial y cultural demasiado fuerte. El vínculo iniciado entre Nixon y Mao en la década de los ’70 dio más frutos que la alianza militar entre Roosevelt y Stalin para enfrentar al Eje»
«El gobierno argentino actual busca trascender su pasado en política exterior manteniendo el mito de la particularidad. Una Argentina fuerte, irrefutablemente próspera en el futuro, aliada a “Occidente”. Mientras que Estados Unidos ya no habla de Occidente, ni se esmera en poner al océano Atlántico como marco de referencia; de la boca de Trump sólo sale MAGA (Make America Great Again) y su objetivo es (y no desde ahora) el Pacífico»
«¿Acaso, si los partidos antisistema europeos llegan al poder, estaremos cerca del vaticinio de Vladislav Surkov? Un “Gran Norte”, formado por Europa, Rusia y Estados Unidos, que gobernaría el mundo?
Si uno lee entre líneas aquella idea por la cual el asesor Surkov fue condenado al ostracismo, una alianza transnacional que pondría en jaque a Beijing. El temor de China por quedarse aislada y, a la vez, rodeada de potencias puede sorprendernos,
De hecho, ya se presenta como un país defensor del desarrollo económico del “resto del mundo” y de los problemas globales como la cuestión climática».
Claves cree modestamente que los analistas de la geopolítica han enterrado prematuramente el cadáver de la globalización que los neoliberales presentaban en el albor de este siglo como un hecho consumado
Aunque este concepto aparece desdibujado por la emergencia de una nueva guerra fría (la primera como drama y la segunda como farsa) y la trágica reaparición de las fronteras calientes en Gaza y Ucrania, ello no implica que las multinacionales del capital, extractivas y las TICS junto a los nuevos actores globales legales o clandestinos, no jueguen su propio ajedrez del cual Milei es apenas un fantoche.
El daño colateral o buscado por la globalización asimétrica, potenciada por el furor relativista de las redes sociales han revitalizado, como se sabe, las tendencias individualistas xenófobas y excluyentes.
Con su propia versión de «Civilización vs Barbarie» el Mundo-Uno adoptará el modelo kantiano del individuo erigido en juez y validador de sus principios mercado céntricos globalización cosmopolita o la Agenda 2030 regirá la globalización multilateral mediante un órgano supranacional que anule las soberanías estaduales y regule la convivencia planetaria:
En esto coincidimos con Perfil que Donald Trump ha dejado de lado la retórica globalófila para reestablecer el tradicional rol Imperial de la potencia del Norte del cual, como sabemos América Latina es el histórico patio trasero.
Tampoco parece hoy anacrónica la hipótesis del Gral. Perón acerca de las progresivas integraciones humanas desde las uniones libres (no siempre regionales) de los pueblos que alientan un continentalismo alternativo dentro del Sur global, del cual los BRICS sean acaso la manifestación más potente.
Nota de Alberto Trinckler